Una vez más esa niña enamoradiza se ha adueñado de mi.
De nuevo me vuelvo a enamorar de quien no debo, cuando no debo, y como no debo...
Me he enamorado de una voz, de una preciosa, masculina y dulce voz y de una sonrisa enamoradiza….
Y aquí estoy... triste, sola, y llorando en la esquina de mi habitación como suele sucederme, por un amor que no ha existido más que en mi propia imaginación.
Estoy harta de poner mi alma y corazón en manos del primero que me presta algo de atención y me muestra algo de cariño, aunque solo sea por amabilidad, estoy harta de enamorarme del primero que pasa por mi vida, estoy harta de acabar llorando por los rincones por haber dado todo por amor y no haber recibido nada a cambio.
Me canso de crear historias magnificas de amores imposibles en mi cabeza y que luego todo no sea más que eso, sueños y fantasías que se rompen con la misma facilidad que una pompa de jabón con una simple corriente de aire.
Pero lo peor de todo es que sé que volverá a suceder... tarde o temprano... como un mal sueño que siempre se repite... porque no puedo controlarlo, soy incapaz de decirle a mi mente: para de enamorarte, vas a acabar sufriendo como siempre.
Yo no soy la típica que tropieza dos veces con la misma piedra.... yo tropiezo dos, tres, cuatro, hasta mil veces con la misma piedra, y sigo cogiendo siempre el mismo camino.
