25 mar 2015




A veces en la vida sientes que nada es como era antes, que todo ha cambiado.  Te paras a pensar unos segundos en lo que pudo suceder para  que todo eso cambiara, pero no encuentras la respuesta, solo sabes que desde que sucedió, tu vida dio un giro de 360o.

Empiezas a recordar como era todo hace unos años atrás. ¿Qué ha cambiado? Tu misma.  Tú eras esa chica a la que todo el mundo trataba como un juguete ¿recuerdas?. Tu vida no era perfecta, llorabas por las noches para que nadie te oyera,  y mientras tus lagrimas derramaban por la cara, te prometías a ti misma que todo iba a ir mejor. Es increíble como te puede cambiar la vida en un instante, eh? ¿Dónde está esa chica que se raspaba los brazos y lloraba a escondidas? Yo lo sé, y es que esa chica desapareció. Se marcho como las lagrimas que caían por sus mejillas, fugazmente. Hace años que no ha vuelto, hace años que se esfumó, y quién sabe si algún día volverá a parecer, pero solo sabes que sin esa chica tu vida tiene un sentido.

Mírate ahora. ¿Cuánto hace que no sientes la necesidad de desaparecer? ¿Cuánto hace que ya no te sientes como un juguete? Es mejor así, ¿verdad?

Te prometiste a ti misma que todo eso pasaría, y mírate, ¿Quién te iba a decir que algún día pudieras levantarte y pudieras decir: ¡SOY FELIZ!? Así que cuando estés mal, no te derrumbas pensando que tu vida no sirve para nada, solo recuerda todos los baches que superaste, y te darás cuenta de lo fuerte que eres.

Mi nueva yo.

Llevo toda mi vida haciendo deporte. Empecé con el baloncesto desde muy pequeña y a la vez empecé también con el mundo del atletismo. Vi que...