Ya van 9 meses desde que te fuiste. Muchas lágrimas derramadas, pero jamás mal gastadas.
Me gustaría que estuvieras aquí, con nosotros, viéndonos crecer a
todos. No te imaginas lo difícil que se nos hace olvidarnos de ti. Creo que aunque pase toda una vida, jamás lograremos olvidarnos de ti. Cada día que pasa seguimos recordando viejos
tiempos a tu lado.
Fuiste una
perdida muy grande, que por muchas palabras de ánimo que nos daban no bastaban. El
dolor seguía ahí, ni los mejores abrazos servían.
Daría lo que fuera para que revivieras, aunque sea tan sólo 5 minutos, para verte, para decirte todo lo que te quiero y te seguiré queriendo, para poder abrazarte.
Daría lo que fuera para que revivieras, aunque sea tan sólo 5 minutos, para verte, para decirte todo lo que te quiero y te seguiré queriendo, para poder abrazarte.
No es
lo mismo llegar a tu casa y no verte sentado en tu lado del sofá, ese lado en
el que me siento en cuanto puedo porque me hace sentirme más cerca de ti.
Cuando
escribo todo parece más sencillo, sin embargo cuando hablo, se me hace un nudo
en la garganta y no puedo hacer nada más que llorar. No sabes las ganas que me
dan de ir corriendo a mama y darle un abrazo, llorar junto a ella..
TE
QUIERO, ABUELO. SIEMPRE A TU LADO ESTÉS DONDE ESTÉS.
Te echo
de menos…