Sí, claro que pienso en la muerte. En morir y en matarme. Es
sencillo, es de lo más sencillo del mundo. Cojes esto o aquello y lo haces. Te
matas, ¿Y luego qué? Eso pienso yo, ¿Y si no hay nada despues de eso más que
dejar de existir y punto? No me quiero arriesgar a dejar de sentir, ya no frío
ni calor, sino a no sentir amor o dolor. No quiero dejar de notar una punzada
en el estómago cada vez que me lanza un ''Te quiero, pequeña'', no quiero dejar de
sentir el dolor de mi abdomen de reírme, no quiero dejar de lado la sensación
de cuándo dejas de llorar en seco y empiezas a reírte gracias a esa persona
especial. No quiero. Quiero vivir, da igual los motivos que tenga para no
hacerlo, el simple hecho de sentir, y de tener a lo que más quiero en este
mundo a mi lado, me da las suficientes ganas cómo para quedarme.
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