Y así, de repente, te fuiste
para siempre. No fue fácil aceptarlo, nadie lo vio venir. Sé que necesito
avanzar, demasiadas lágrimas han caído ya de estos ojos secos, pero no es fácil
mirar hacia adelante cuando tú no estás ahí.
La vida y sus caprichos te
apartaron de mi lado, sin avisarme, sin poder despedirme, sin poder darte las
gracias por todos los años a tu lado. Tantas veces he querido volver a hablar
contigo, tantas como veces he fallado en mi intento.
Al mirar atrás tropiezo y
caigo de nuevo, de la misma forma que sé que al mirar al frente y no verte,
tiemblo. Por eso, aunque sé que es imposible, a veces pienso que volveré a
verte, que esto no es una despedida, que no te has ido para siempre. Sé que
volverás y estarás ahí, a mi lado, para sacarme sonrisas como has hecho desde
que nací..
Tú me has enseñado desde
pequeña a ser fuerte y a reírme de mis errores, y ¿sabes? solo deseo que estés
donde estés, seas feliz y hayas cumplido todos los sueños que querías. Que tu
recuerdo seguirá estando aquí siempre. Se ha ido un héroe, pero ha nacido una
estrella.
Te quiero, abuelo. SIEMPRE
CONTIGO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario